Manizales es una ciudad, como todas, de contrastes. Pero hay acentos singulares. Su condición geográfica ha permitido la generación de unas formas peculiares de construcción en pendientes pronunciadas. Primero fue el bahareque, y luego con preparación del terreno en la forma de rellenos hidráulicos, vino la modernidad con edificaciones de ladrillo y ferroconcreto. Arquitectos, ingenieros y maestros de obra hicieron escuela en las condiciones propias. Hemos tenido personalidades de relieve en todos los campos. Similar pasó con la creación de instituciones educativas, y en el establecimiento de industrias. “Los Azucenos” fueron impulsores, jóvenes intrépidos que les dio por montar empresas de manufactura y financieras, sorteando cualquier tipo de dificultades.
En los años 40 del siglo pasado irrumpió ese grupo en el escenario económico de Manizales, unos jóvenes casi imberbes, con no más de 20 años cada uno que fueron reconocidos como “Los Azucenos” y con suma de ahorros personales compraron en Estados Unidos una vieja máquina de hacer puntillas, comienzo que les llevó a crear en 1944 “Industrias Modernas Ltda.”, que pasó a ser Iderna, con vigencia todavía hoy. Hay que anotar que los antecedentes empresariales se remontan a 1906, con la creación de empresas ligadas al café, con importante generación de recursos económicos y significativos movimientos bancarios. En ese año se creó “Chocolate Lúker”, que luego se transformó en “Casa Lúker”. La dinámica se acentúa con la construcción y puesta en servicio del “Cable Aéreo Manizales-Mariquita” y el “Ferrocarril de Caldas”, en los años 20.

Ese grupo de amigos “azucenos” lo integraron Eduardo y Alberto Arango-Restrepo, Roberto Ocampo-Mejía, Jorge Echeverri-Mejía, Alonso Londoño-Arango, Luis González-Robledo y Germán Vélez-Sáenz. El liderazgo lo tuvo Eduardo Arango-Restrepo. En ese proceso surgen la “Casa Lúker” (productora de chocolate), la Empresa de Tejidos Única, el Banco de Caldas, la Corporación Financiera de Caldas. En ese ambiente de singular dinámica emprendedora surgieron personalidades como Luis Prieto-Ocampo y cobraron nueva significación los hermanos Gómez-Arrubla, con visibilidad mayor desde esos años 40, hijos del comerciante Marco Gómez y de Helena Arrubla. Pero con antecedentes anteriores: Antonio fundó “Tejidos de Occidente S.A.” en 1929, Daniel estableció en 1930 “Caldas Motor”, concesionaria de automóviles. Por los años 50 ya eran reconocidas las ferreterías “Gomar”, de Alberto y “Egarco”, de Eduardo, importadores. En 1960 se crea “Incolma” (Industria colombo-alemana de machetes), por gestión de este último, para sustituir importación de herramientas, en colaboración con casa matriz de Alemania.
Empresa sobresaliente es INCOLMA, establecida hace sesenta años con la iniciativa estratégica de traer a Latinoamérica, por Manizales, la tradición alemana de 220 años en la producción de herramientas que florecía en Solingen, en fábrica de la familia Weyersberg, con experticia en la forja de acero. La de aquí elabora machetes de alta calidad que se identifican en muchos países del mundo, incluso en competencia favorable con otras producciones de países con mayor tradición industrial. También producen brocas, tijeras, limas, palas, carretillas, palustres, discos abrasivos, pulidoras, taladros, etc. Con preservación de los atributos y en la capacidad competitiva internacional. Exportan a cerca de 55 países, incluso han emulado en África con calidad y precios con machetes provenientes de la China. Genera del orden de mil doscientos empleos directos y muchos más indirectos en distribución y mercadeo. Empresa con desarrollos técnicos, como la automatización de ciertos procesos; disponen de robots, diseñados y fabricados allí mismo, para la producción de machetes, tijeras, limas, entre otros.

Asimismo es la empresa de mayor volumen de producción de machetes en el mundo, con un millón de unidades al mes. Es la única productora de tijeras y brocas en Colombia. Alta preocupación por el cuidado del medio ambiente, con reciclado de residuos en los procesos productivos; hace parte de la iniciativa “visión 30/30” en la gestión reductora de impacto ambiental. Cuenta con certificación de Corpocaldas para la transformación y comercialización de productos forestales.
En la actual crisis del Covid-19 la planta tuvo un corto receso y de nuevo estableció las líneas de producción, con medidas de bioseguridad, preservando la totalidad de los puestos de trabajo y con estímulos económicos a los distribuidores, por la aguda situación generada en virtud de la pandemia que se padece.
Industria que ha sabido sortear muchas dificultades, preservando producción de calidad y líneas competitivas de exportación. Tiene cabeza pensante, de alta formación, con capacidad singular de organización del trabajo, en los distintos niveles, y con equipo de profesionales idóneos, laboriosos e innovadores. La idea y la gestión en la fundación, en mayo de 1960, fue de don Eduardo Gómez-Arrubla, de una familia emprendedora y a su muerte el sucesor en la presidencia y gerencia general ha sido su hijo, el ingeniero civil y máster en ingeniería industrial, Fernando Gómez-Jaramillo, quien fue el alumno más destacado, con todos los honores, en la promoción de 1967 en la Universidad Nacional de Manizales. Formado con rigor en disciplinas de la Matemática y la Física, en sistemas de diseño, de construcción y de procesos. Con apego al buen trato y al estímulo en el trabajo, con una disciplina personal de intenso ritmo.
De manera testimonial y altruista crearon el “Centro Educativo Eduardo Gómez-Arrubla”, institución oficial-rural, de educación mixta en el modelo de “escuela nueva”, con sede principal en la vereda Guayabal (Chinchiná, Caldas), con formación en las modalidades académica y agropecuaria, con preescolar, primaria y bachillerato. Dispone de cinco sedes complementarias con el preescolar y la primaria, ubicadas en Alto del Chuscal, Alto de la Paz, Bajo Chuscal, La Pradera y San Andrés, en la jurisdicción campesina de Chinchiná.
Fernando, en virtud de su talento, fue catedrático en la universidad de su formación básica, en la asignatura “Investigación de Operaciones”, de fuerte asidero matemático y en laboriosos métodos de análisis. Igual estuvo con clases en la Universidad Autónoma de Manizales (UAM), incluso en el ejercicio del decanato de Economía Empresarial. Labores que cumplió a cabalidad sin descuidar para nada la Empresa a su cargo. Personalidad de bajo perfil en actividades sociales y de medios de comunicación. Su preocupación por aspectos de salud e investigación lo llevaron a ser gestor del SES (“Servicios Especiales de Salud”), hoy “SES – Hospital de Caldas” y del CRECE (“Centro de Estudios Regionales Cafeteros y Empresariales”), con articulación fundadora en la UAM.

Cuando se creó el SES, Fernando tuvo el acierto de conseguir se nombrara a Ángela-María Toro en la gerencia, quien fue su alumna destacada en el programa de Economía Empresarial (UAM), y después de 31 años ella sigue al frente, como Gerente, con eficiencia indiscutida, ahora como “SES – Hospital de Caldas”. Recojo este valioso testimonio de ella al recibir la distinción de “Caldense del Año”, con reconocimiento y gratitud por su profesor:
Para el año de 1989, recién graduada, regresé a esta querida ciudad [Universidad de Oklahoma, con 7 primeros semestres en Economía Empresarial, UAM], y pese a la oportunidad de trabajar para un emprendimiento que se estaba gestando en mi familia para ese entonces, quise darme a la tarea de buscar oportunidades laborales con terceros./ Fue cuando, hace treinta años, acudí en búsqueda de trabajo a mi profesor universitario y gran empresario, el doctor Fernando Gómez Jaramillo, quien durante las clases en la Autónoma me había dejado una impronta importante como maestro. En ese entonces él representaba a Prosalud, (una fundación privada conformada por la Lúker, varios representantes de la familia Gómez Arrubla y otros empresarios manizaleños), en una pequeña empresa que había sido fundada en 1985, llamada Servicios Especiales de Salud de Caldas, que tenía por objeto el mejoramiento de la salud de los caldenses. Al acudir al doctor Fernando en búsqueda de trabajo, él pensó en mi para administrar a SES, que por esa época contaba con un equipo de tomografía, donado por el Gobierno Nacional al hospital, y mediante el apoyo de Prosalud, puesto en funcionamiento para prestar servicios diagnósticos al antiguo Hospital de Caldas./ [Ref.: Ángela-María Toro. Discurso al recibir el Premio “Caldense del Año”; 18.VII.2019]
En los años 90 me correspondió acompañarlo en una iniciativa suya de reunir buenos estudiantes de niveles superiores de varias carreras (UN-Manizales), en especie de trabajo de seminario, los jueves al atardecer, sin llamado a lista ni exámenes ni calificaciones, para motivar en la generación de ideas de proyectos, con visión empresarial. Tuvimos de coequipero al apreciado docente en Administración de Empresas, José-Fernando Echeverri. La experiencia fue durante un semestre con resultados positivos.
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Nota: Para una información visual y didáctica sobre INCOLMA, puede accederse a video con el siguiente enlace:
https://www.youtube.com/watch?v=WGShrHbebKc&feature=youtu.be
[“La Patria”, domingo 12.VII.2020; con publicación más corta]

